Cuando deseas algo con mucha fuerza, te vuelves diminuto. Y no pasa cosa distinta conmigo. Contigo. Cuando sueño con tus labios. Con poder abrazarte. Cuando sueño que estás aquí metida en la cama que puedo dormir en tu pecho, que puedo despertarme por la mañana con un beso de "buenos días".
Sueña raro, pero es así. Me encantas. Me encantan tus ojos, tus labios, tu sonrisa, tu cuerpo, tu forma de sonreirme, cada palabra que me dirijes, cada pequeño detalle que me regalas sin que te des cuenta.
Me vuelves cursi, me vuelves tonta, me tienes a tu entera disposición. No hay nada que no haría para satisfacerte. En cualquier sentido, de cualquier forma. Creo que eres la única persona que puede manejarme así, a tu antojo. Como quieras, puedas, necesites.
Y aunque te jure que quisiera olvidarte, me encanta pensar en que voy a estar ahí siempre. Tu esclava, tu servidora, tuya.
Too much of anything can make you sick.
Me encanta el texto, es realmente bonito Marina.
ResponderEliminar