viernes, 20 de abril de 2012

What dreams are made of?

Odio soñar. Sean las más horribles pesadillas o los más dulces sueños. Las primeras, porque atormentan mi noche. Los segundos, porque acaban. Acaban y vuelvo a la realidad. Esta noche ha sido así. Aunque algo turbio, recuerdo el sueño. Recuerdo haberme sentido entre sus brazos. Haber visto su rostro junto al mío y haber besado sus labios. Una y otra vez.. He escuchado su voz, esa que tanto me encanta y tantas sonrisas ha conseguido sacar sin apenas esfuerzo. Sus ojos, verdes y marrones a la vez, me miraban. La tenía junto a mí, aquí, y aunque se tratara de pensamientos involuntarios y altamente deseados, lo he sentido como si de verdad estuviera ocurriendo. Nadie podrá saber jamás lo infinito que es lo mío por ella.




¡Por fin viernes! La primera semana de vuelta ha sido un tanto rara. Pero bastante llevadera. Ahora empieza lo jodido. Pero bueno, un mes, y ya prácticamente acabamos.

Hoy se estrena la tan esperada película de Los juegos del Hambre. Estoy impaciente por verla, ya que me leí el libro hará media vida y es, sin duda,  mi trilogía favorita. Ya comentaré la película, y le sacaré todos los fallos que le encuentre, porque estoy segura de que tendrá más de uno.


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