Como diría algún profesor, Dioniso se apoderó ayer de mi completamente. Entre risas y agobios la noche fue efímera, como cada vez que estoy bajo la luna demasiado tiempo los sábados. Pero no puedo negar que ella estaba en mi cabeza. Como siempre, como acostumbra hacer desde hace ya bastante. Lo cierto es que no me molesta. No me duele, ni me hace daño. Tal vez mi masoquismo haya llegado a tal punto que es como imprescindible, y no siento nada. O tal vez, su simple presencia en mi me hace sentirme bien conmigo misma.
Vacaciones, y más vacaciones. No ha llegado casi el ecuador de ellas y estoy ya aburrida. Las deseo durante los trimestres activos académicamente hablando, pero cuando llegan son monótonas. Excepto las de verano, en las que siempre hay algo que hacer, y que este año, más que nunca las anhelo. Necesito ya ese 24 de junio, que me enviará a Túnez, Malta e Italia, y ese septiembre que cambiará mi localización hasta Barcelona, lo necesito ya.
Mientras tanto, me dedico a escuchar grandes canciones como 'Juneau' o 'Orchestra of breathing'. Las tardes de domingo me aburren mas que ninguna otra.
'Maybe it's not my weekend, but it's gonna be my year, and I'm so sick of watch while the minutes pass as I go nowhere. So this is my reaction to everything I fear, 'cause I've been going crazy, I don't wanna waste another second hear."
Marina.
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