miércoles, 25 de julio de 2012
..aunque me niegue a aceptarlo, tú me guiabas y contigo las luces brillaban. Si tengo que dejar el orgullo a un lado diré que contigo pasé momentos que nadie podría describir. Pero a tu lado la felicidad se recortaba a tu figura y no conocía más apoyo que el de tus labios, y yo necesitaba algo más que un par de palabras bonitas y unos besos cálidos en los días 30 de cada mes. Y a lo mejor has de aceptar que ya no necesito que me salves, que ahora puedo hacerlo por mí misma, y que prefiero unas palabras que me sujeten a un cuerpo que me abrigue cuando tengo calor y que me de la espalda en los peores escalofríos.
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