lunes, 30 de julio de 2012

En ocasiones la felicidad parece tan sencilla que ni te paras a pensar en qué te está haciendo feliz en ese momento. Otras, sin embargo, reflexionas, piensas, le das vueltas, y no encuentras solución.
Se me da genial cambiar de estado de ánimo. 



Parece mentira que hayan pasado menos de 48 horas desde este estado de indiferencia hacia todo lo que de mí se alejara más de dos metros. Indiferencia a la que yo suelo llamarle felicidad.

miércoles, 25 de julio de 2012

..aunque me niegue a aceptarlo, tú me guiabas y contigo las luces brillaban. Si tengo que dejar el orgullo a un lado diré que contigo pasé momentos que nadie podría describir. Pero a tu lado la felicidad se recortaba a tu figura y no conocía más apoyo que el de tus labios, y yo necesitaba algo más que un par de palabras bonitas y unos besos cálidos en los días 30 de cada mes. Y a lo mejor has de aceptar que ya no necesito que me salves, que ahora puedo hacerlo por mí misma, y que prefiero unas palabras que me sujeten a un cuerpo que me abrigue cuando tengo calor y que me de la espalda en los peores escalofríos.

jueves, 19 de julio de 2012

Freebird.

Volver a sentir ese aire fresco, creerme libre, sin nadie que pueda detenerme... ~



miércoles, 11 de julio de 2012

Las cosas suceden rápido, de tal forma que no da tiempo a reaccionar ante ellas ni mucho tiempo a modificarlas. Es curioso como cambian las cosas de un día para otro. Y más curioso el por qué del cambio. Cuando las lágrimas se deslizan por mi mejilla no suelo prestar atención más que a mi interior, pero gracias a una casualidad, puede que las cosas a partir de ahora vayan a mejor. Escuchar un "renacer" de una canción que suena en el canal de MTV a las 04:00 a.m puede ser irrelevante, pero cuando escuchas esa palabra en un momento en el que la desaparición es la más rápida forma de escape, cambia las cosas. Y a lo mejor no tiene sentido, pero una simple canción de ese grupo que jamás has escuchado puede ayudar a que levantes la vista y veas que nada es lo que parece. A ti, Irene, decirte que mi alma está magnetizada a la tuya, y que, aunque en verano los arcoiris se escondan, los encuentro siempre con tal de recordar que estás ahí.

martes, 10 de julio de 2012

Por primera vez en mi vida, me siento libre, independiente, sin grilletes atados a un alma ajena. Pero aún así, luz no veo en ningún lado, ni tampoco una mano atenta a cuando yo caiga. Y las cosas se tuercen con sólo observarlas. Las ruinas de lo que acabo de dejar atrás me hacen dudar de lo que soy ahora, en quién me he convertido. Intento poner todo en orden y no consigo más que hundirme en pozos oscuros que llenan mis días de penumbra. A veces no consigo encontrar el motivo de por qué he llegado a este punto. Puede que mañana me quiera ir, y puede también que la vida sea mañana y que mañana no exista mañana.