Soy como una caja de recuerdos, donde guardas todo lo importante para ti: una carta de un amigo, las entradas de ese concierto al que tantas ganas tenías de ir, el autógrafo de tu ídolo que te llevó años conseguir, los billetes de avión que te llevaron a ese lugar tan mágico. Todo revuelto, y desordenado, pero todo está ahí dentro. Soy igual, pero con los sentimientos. Acumulo tantos que ya es difícil distinguir cuales son reales y cuales no lo son. Rabia, culpabilidad, nostalgia, y ese sentimiento al que no sé ponerle nombre que indica que algo dentro de mí esta empezando y he de pararlo como sea, porque no me va a hacer ningún bien. Tú no me haces ningún bien. No me hace ningún bien sentir cosas por ti, no me hace ningún bien que me trates de esa forma que tanto me gusta, y no me hace ningún bien que me des pie a pensar que puede haber algo. Pero empiezas a ser algo necesario, te busco una y otra vez, pienso en que podría haber hecho las cosas distintas y ahora no tendría estas ganas de saber más y más de ti. Pero a pesar de todo, aunque no me haga ningún bien, he de reconocer que me encanta la forma en la que me haces sufrir, y me encantas.
Soft kiss, condemn me..
No hay comentarios:
Publicar un comentario