miércoles, 28 de agosto de 2013

Dicen que si algo cuesta es porque al final lo conseguirás. Que luchando y luchando se alcanza todo. Risa me da a mí eso. La mayoría de las veces lo único que consigues cansarte, cansarte por fuera y quemarte por dentro. Acabar marchitada y destrozada sin fuerzas ni ganas para nada.

Siempre hablan de los soñadores, los que luchan por lo que quieren y al final todo les sale tal como lo planearon. Triunfadores, todos los admiran. Al parecer, yo no tengo esa habilidad. Cuanto más lucho, más alejada estoy de conseguir lo que anhelo. Será lo que tiene. Una perdedora. Una perdedora que es capaz de vender su alma a cambio de nada, que puede insistir e insistir aún sabiendo que lo único que hace es destrozarse por dentro. Destrozar su vida una y otra vez.

Destrozada por intentar que fuese yo la causa de sus sonrisas y sus ganas de empezar cada día de nuevo. Destrozada por desear que desease despertarse cada día a mi lado con besos. Destrozada por imaginar que acabaría a mi lado.
Destrozada por ilusa, porque es lo que soy, y ella lo sabe, y yo lo sé. Una ilusa que no ha visto nunca que todo estaba fuera de sus probabilidades.

ilusa.
imbécil.
estúpida.

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